¿Qué es Pabellón 6?

Frente a tanta virtualidad y tanta tecnología, el teatro y la danza se alzan como lo que han sido desde su origen: una celebración colectiva. Un grupo de hombres y mujeres que hablan aquí y ahora a otro grupo de mujeres y hombres. Hoy todo se mueve a una velocidad cada vez mayor y se pierde sin dejar poso ni eco.

En este Pabellón Nº6 creemos firmemente que las artes escénicas, el teatro y la danza, nos unen y nos retienen porque operan contra el ruido nacido para tapar el silencio, contra la velocidad que nos empuja hacia el vacío minuto siguiente. Creemos que la función del teatro y de la danza es parar ese afuera, juntarnos un rato ante un artefacto más real que la realidad que nos venden, imponen y decretan.

El teatro, la danza, las poéticas del cuerpo, ensanchan el alma (nuestra capacidad de comprensión) y alimentan nuestra alegría. El público –todos nosotros- paga su entrada para que lo saquen de sí mismo y, maravillosa paradoja, le abran una ventana que tal vez acabe dando a su más oscuro patio trasero.

Las compañías vascas apenas tienen la oportunidad de que sus espectáculos rueden lo suficiente para que acaben tomando forma y contrastándose con el público. A veces no tienen espacio ni para ser vistas. Las artes escénicas solo existen en un tiempo y en un espacio determinado, son efímeras. Por eso nos lanzamos con ingenuo entusiasmo a esta aventura que es el chejoviano Pabellón Nº6: un espacio vacío, un espacio por inventar, gestionado por los propios creadores y en el que pretendemos que la otra columna la conformen los espectadores.

El caso es que cuando se apaguen las luces y comience a iluminarse el escenario sigamos compartiendo ese maravilloso escalofrío.

Os invitamos a participar de la aventura, comprando una metafórica butaca de este espacio vacío, autogestionado y abierto de par en par a las artes escénicas.

Los comentarios están cerrados.